Ya tacoba, con el hartazgo de pandemia, hacer una ruta en moto con amigos/as. Fue un día casi mágico, primero por el itinerario que planteamos, saliendo de Casabermeja dirección Almogía para depués adentrarnos en la «boca del lobo», nunca mejor dicho, La Cañada del Lobo en Torremolinos. El acceso, una pista con «un millón de piedras» como diría Miquel Silvestre y una pendiente considerable. Algunos se quedaron en el camino, pero lo más sorprendente fue mi primo Sergio y su pareja Carolina que llegaron a la cima del Mirador del Lobo con la Kawasaki ZX10R; hay que tener un par de cojones y un par de ovarios para realizar esa gesta, a partir de ese momento, lo demás pasó desapercibido. Después de la dura bajada, Coín y almuerzo en el Burgo donde degustamos una exquisita comida. ¡ESTO NO ESTÁ PAGAO! Gracias amigos/as por ese magnífico día.